Todos conocen a San Cayetano, a San Antonio, a San José, a Santa Terecita o a San Expedito, son estandartes de la religiosidad popular y atienden las 24 hs a sus fieles a lo largo y a lo ancho del globo. Se han ganado su popularidad y son autoridad indiscutida tanto en el plano laboral, como en el amor, o en la perdida de objetos, o para causas urgentes.Quisiera traer aquí a ciertos santos que se me han aparecido en el camino en los últimos tiempos, con intensas e inmensas historias de vida.
Santa Josefina (Giuseppina) Bakhita Esclava, religiosa, santa, de origen sudanés. Siendo aún niña fue raptada y vendida en diversos mercados africanos de esclavos, sufriendo dura cautividad, pero al obtener la libertad abrazó la fe cristiana e ingresó en el Instituto de la Hijas de la Caridad (Canossianas), pasando el resto de su vida en Schio, cerca de Vicenza, entregada a Cristo y al servicio de los demás. Fue canonizada en el año 2000 por JP Segundo.
San Alberto Hurtado en Santiag de Chile fue presbítero de la Compañía de Jesús, que fundó una obra para que los pobres que carecen de techo y los vagabundos, sobre todo niños, pudieran encontrar un verdadero y familiar hogar. Fue canonizado en 2005 por Benedicto XVI






