La santisima trinidad de Rublev es un ejemplo del esfuerzo de la iglesia ortodoxa rusa (ortodoxa justamente por defender el icono) por representar los misterios y las verdades reveladas a los hombres de tal modo que la gente pudiera acceder a ellas.Lejos de ser una pintura producto de una musa inspiradora que lleva catarticamente al autor a arrojar colores sobre una superficie; el ícono era el producto de un ayuno y oracion de 40 días, generalmente de un monje o consagrado a esta labor.
Así como en occidente se fue desarrollando una teología y una mística orientada hacia la palabra en Oriente paralelamente la teología fue representación estética.
Dios para estar y permanecer entre los hombres nos trajo un rostro y una palabra y los esfuerzos de un lado y del otro han sido por seguir las huellas de esta revelación, ya sea en Roma o Bizancio se gestaron tradiciones dispuestas a conocer y a conservar el misterio para que permanezcamos en el.
Para quien quiera profundizar puede leer el libro del P. Alfredo Saenz "El icono, esplendor de lo sagrado".
1 comentario:
¡Muy bueno Nati! Es un icono increíble este, cada día me atrae más. Un libro que te recomiendo es "Teología de la Belleza. El arte del icono", de Paul Evdokimov. Altamente recomendable. Yo vengo leyendo de modo continuado teología cristiana ortodoxa, es fascinante.
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