7.26.2006

PARA ATRAS

"Estar para atrás" es una expresión que se emplea en nuestros tiempos para decir que uno está mal...porque estar bien es "ir para adelante"...vivimos sumergidos en una flecha infinita que nos expulsa del hoy hacia un horizonte incierto permanentemente.

El punto de vista histórico aplicado a cualquier realidad humana nos ha hecho pensar en el presente como la suma de hechos concretos encadenados sucesivamente como causa y efecto

Dice Mircea Eliade, en su libro "mitos, sueños y miesterios" que en muchas culturas antiguas (como por ej. la mesopotamia) se efectuaba como medio terapeutico un retorno hacia atrás . Al recitarle al enferme el mito cosmogónico del origen, éste tenia la chance nacer de nuevo.

En el yoga (practicado tanto en el busidmo como en el hinduismo) la posiblididad de romper con el círculo permanente de reencarnaciones, se efectúa un viaje hacia atrás, a las vidas pasadas para comprenderlas y así quemar residuos kármicos, regresando al momento original en el que el tiempo profano es abolido.

En la anamnesis, conocida como la doctrina platónica de la memoria (posiblemente perteneciente a la tradición pitagórica), habría una preexistencia del alma en el mundo de las ideas y la verdad sería el recuerdo de esta situación impersonal.

Hasta aquí culturas que se sostienen en el tiempo cíclico....que pasa con nosotros?

Para los creyentes de cualquier religión, lo esencial precede a la actual condicion humana (por ej Adan y Eva en el paraiso)

En el tiempo histórico, irreversible, inagurado en la tradición judeo crstiana, dice Eliade que el único initium de la persona es la primera infancia y de aquí el psicoanalisis. En este la curación consiste en volver hacia atrás, desandar lo andado, revivir el trauma y reintegrarlo en la conciencia.

Podríamos ahondar con la ayuda de Hitchcock en el valor terapéutico que tiene este "regreso al initium" de la historia personal mirando "Marnie ", en esta película un hombre se enamora de una mujer con ciertos traumas enterrados en el inconciente que no le permiten relacionarse con los hombres y la llevan a una vida "disipada"...Hitchcock muestra claramente el recorrido hacia atrás, solo que para el director es el amor el que impulsa a esta tarea, sólo no se puede; una posición bastante diferente a la de algunas relaciones psicoanalista-paciente en las que el afecto está cuasi vedado, y el profesional intenta "neutralizarse" para hacer de virgilio del inconciente.

Creo que el ser humano reconoce en su interior un tiempo de plena comunión con su creador, con el principio del principio y reconoce una ruptura y un nostalgia con ese momento primordial.
Los cristianos creemos que Cristo vino a restaurar esa comunión dándonos la chance de volver a nacer la vida eterna, de participar del tiempo divino desde nuestra condición humana, es decir en el mundo y cargando los rastros de esa ruptura inicial que nos hace hombres, debiles y pecadores, pero con la posibilidad de elevarnos hacia el más allá en nuestro presente concreto.
Creemos también que esta reconciliación con el "principio y fundamento" de nuestro devenir implica un desapego y este su vez trae sufrimiento, pero el sufrimiento por amor se convierte en don.

Si el hombre esencialmente en las distintas culturas y religiones, reconoce un tiempo anterior de plena unión y una posterior ruptura develada en la existencia profana, debemos preguntarnos
¿En qué condiciones vive el hombre hoy privado de un anhelo y percepción que lo constituye?

Como seres singulares tenemos un initium al que hay que volver para sanar el presente, con amor y por amor y como humanidad deberíamos recordar más a menudo que el tiempo eterno nos precede y nos exede.

En el bautismo, por mi parte yo tuve la posibilidad de nacer nuevamente al tiempo en el que no hay tiempo, a la vida de Dios y con Dios que hay en mí. Con respecto a mi initum personal, del tiempo histórico irreversible, cada día sé que solo puedo avanzar si puedo retroceder y mirar hacia atrás.

3 comentarios:

Juan Ignacio dijo...

¡Qué bien!

¿Y qué me dices de la llamada de Jesucristo a volvrse como los niños? Eso es otro ejemplo.

Y de volver al principio recuerdo lo que explicaba Juan Pablo II en su Teología del Cuerpo acerca del estadio "original" del hombre. Cuando les dice a unos: Moises les permitió que se divorcien por la dureza de sus corazones, pero no era así en el principio. Juan Pablo II habla mucho sobre el principio y el estado original del hombre.

Saludos.

m dijo...

UY! Me ganaron de mano. Se me ocurrió lo mismo leyendo. Volver a la infancia, a ser como niños.
Respecto de la regresión en psicoterapia - no necesariamente de corte psicoanalítico-, es muy benéfica y curativa, en mi experiencia. Ayuda mucho al proceso de unificación interior. Volviendo todo al centro, al corazón.
Me encantó el post, como siempre con los tuyos. Salud!

Anónimo dijo...

gracias!
el "volver a nacer del espiritu" del evangelio.
¿recuperar la "inocencia original", la "comunión"?

ignacio