Viernes 6 de la tarde en pleno microcentro, tenìa solamente 25 minutos para llegar en taxi hasta el congreso, pero todos los taxis pasaban llenos por la avenida Cordoba y si alguno tenia su luz roja encendida, una muchedumbre de rubias ejecutivas, hombres trajeados y señoras estresadas se tiraban unos encima de otros cual ley de la selva haciendo caso a aquella teorìa de la ley del mas fuerte-
Comencè a estresarme, a las 6.30 salìa la combi rumbo a mi retiro espiritual anual, y no querìa llegar tarde, como suelo hacerlo a otras actividades.
Entonces una señora con la pierna enyesada me dijo, ¿Para donde vas? Yo le respondì y me dijo que le venía bien , así que unimos esfuerzos e intenciones y nos dividimos las esquinas.
Agarramos un taxi a las 6 15, yo le pedí que corriera, ella me serenó , sin retiscencias le comenté que me iba a un retiro y ella me contó que tenía fé, a pesar de que había perdido a su marido, madre y padre en tres meses.
Me llevó puntualmente a mi destino, no me dejó pagar nada, me dijo que le pidiera sus intenciones a la virgen, y que había visto en mi el reflejo de su fe de juventud, viva y activa, me dijo que los encuentros no eran casuales. Y es cierto, descubrí en ella a Dios que me decía, si querés llegar vas a llegar. Como me lo dice siempre.
Así me llevó Dios hasta la casa de retiros, donde tuvo que martillarme la coraza muchas veces hasta que pude darme cuenta de lo desolada que estaba y pude abrirle a Cristo nuevamente una ventana de mi corazón-
Espero no volver a creer que puedo ser una buena capitana de mi destino, espero no volver a intentar tiomonearlo porque sin él nada soy.
3.22.2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
6 comentarios:
yo tambien espero lo mismo amiga, no "creermela", pero Dios tambien pone personas en nuestro camino para recordarnoslo, y uno a veces necesita retirarse para lograrlo, gracias a Dios todo confluyo!,
te quiero, male
¡Qué lindo!
Es un post sencillo que consuela. Gracias!
¿te dije alguna vez cuanto te quiero?...Gracias por lo que escribiste...de eso necesito yo mucho, en dosis grande....abandonarme al amor de Dios que a esta altura de mi vida me ha dado miles de señales de su Presencia...entre otras...tu amistad...
gracias Naty, gracias por comprartir tus experiencias. Diego.
Gracias por tu visita en mi blog, estuve leyendo algo del tuyo pero quiero volver con más tiempo, un abrazo.
Publicar un comentario