7.14.2008

WALL E




Después de haber visto la nueva película de Pixar, Wall E me surge una reflexión acerca de aquello que es pertinente o no trasmitir a los chicos. Pixar tiene un camino sólido en crear a través de una estética propia y maravillosa la atmósfera necesaria para instalar en los chicos reflexiones profundas. En Buscando a Nemo el tema es el miedo de los hijos, y el miedo de los padres, la superaciòn de estos a través de un camino, en Toy Story la amistad y sus idas y vueltas, en Los increíbles es la familia, los sueños personales y la misiòn "familiar" de los padres, la fama y el reconocimiento, qué hacer con los dones, que pasa cuando caen en desuso, en Ratatouille nos enfrentamos al tema de la vocación y la identidad.

Pixar siempre nos plantea un camino, un proceso a superar para el aprendizaje. Además de hablar sobre la dimensión humana de la transformación expresa en las distintas películas una mirada crítica sobre la modernidad, por momentos cayendo en cierto romanticismo pero siempre rescantando el amor pro sobre cualquier avance técnico que destituya la tradición por envases descartables.

En el caso de Wall E, el futurismo permite, al extremas las condiciones presentes, proyectar las consecuencias de la relación de los seres humanos con el medio ambiente, claramente en una postura " verde y liberal" que a diferencia de otros films repercute en una polémica local en torno al american way of life (el modo de vida americano : estadounidense) : Consumo, gordura, comida chatarra, individualismo. A su vez se cita a un presidente muy parecido a Bush quien distorsiona la realidad, hay cierta personalizaciòn en aquellos poco claros responsables de la tràgica diaspora humana por el espacio.


A mi gusto Wall E tiene problemas de guiòn, no aprovecha todas las posibilidades de la historia en cuanto a personajes secundarios y la misión de los protagonistas no es clara ni siquiera para ellos mismos. La idea de las maquinas rebelandose contra sus creadores (que por qué no también evoca a los humanos desligandose de su creador) ya fue tomada en numerosas películas, creo que en este caso la idea está enunciada pero no está profundizada, ¿Los humanos o las maquinas? ¿Dónde está el mal?.

Para finalizar, habiendo buceado en distintas dimensiones vinculares, La amistad (Toy Story), Las relaciones familiares (Los increibles), La relaciòn Maestro discípulo (Ratatouille) La relaciòn Padre-Hijo (Nemo) Las relaciones comunitarias (Bichos) esta vez Pixar elige sumergirse en la relaciòn de pareja, en el amor romántico propiamente dicho. Creo que la profundidad del tratamiento del tema es inversamente proporcional a la que había llegado en todos los otros casos.

El amor romantico tal como está planteado en Wall E es el producto de un "Flechazo" y es ese impacto inicial el que conduce a perseguir al otro hasta el punto de abandonarse a sì mismo, el amor en Wall E es aquello que despierta al sujeto en una situaciòn de soledad absoluta, que viene a rellenar, no a sumar. Wall e se obsesiona con un robot desde la admiración/ idealización, desde lo que le falta y es capaz de abandonar su morada, su tarea, su misión sólo para cumplir la fantasía del enamoramiento, aquello que un programa de Televisiòn le vende como la consumación perfecta del encuentro con un otro.

Creo que esta visión del amor de pareja tiene que ver mucho más con Walt Disney que con Pixar. Una pena.

1 comentario:

Sebastián Nuñez dijo...

Como decías en el comentario que me dejaste, esta vez no hay coincidencia.
Reconozco que me hiciste poner a pensar (repensar) luego de leer tus impresiones sobre Wall-E y consideré tus ideas pero finalmente no coincidimos.
No coincido en lo de "verde libreal"... no me parece que sea desde el lado de la ecología que la película lanza su "crítica"; es más una crítica al materialismo y a la dependencia de las corporaciones empresariales como diagramadoras de modelos de vida que a la defensa del medio ambiente.
En cuanto a lo del amor... a mí más que a Disney me hizo pensar en esos "flechazos" que tenía Keaton. Y Wall-E y Buster no se parecen sólo en ese "romanticismo"; también se parecen en la relación particular que establecen con cada objeto que lo rodea. Y desde ya que ese enamoramiento “romántico” a la Buster, no me parece para nada negativo. Es una forma posible, y dentro de una ficción es válida; es una forma simbólica de hablar del amor justamente.
Una cosa más: más que las máquinas revelándose contra sus creadores, acá se trata de humanos revelándose contra las máquinas; y algunas de ellas, paradójicamente, son la reserva de algunos valores que -en la fábula del film- los humanos olvidaron y/o cambiaron por otros impuestos por una corporación empresarial.

Bueno, me parece que escribí mucho para un comentario, y poco como para justificar que me gusta la película, así que acá termino.
Nati, como siempre, un justo leerte aunque no coincidamos esta vez.
Abrazo grande.